Este mensaje es en respuesta a una amiguita que una vez conocí en el CRRE, chaosandmadness que me preguntó cual yo creo que es uno de los grandes problemas que enfrenta mi hermosa cultura. Ella sabe cual es, yo sé cual es, y cualquier persona que me conozca sabe cual es, pero prefiero no mencionarla en público. Como el título de este mensaje tan bien indica, yo creo que es la temible indefensión aprendida, o en buen castellano, “Learned Helplessness”.
Para los que no son estudiosos en psicología, indefensión aprendida es un estado mental en el que alguien aprende a creer que está indefenso, que no tiene ningún control sobre la situación en la que se encuentra y que cualquier cosa que haga es inútil. En otras palabras, es lo que nuestro pueblo ha aprendido: si los que están en poder son los únicos que pueden hacer algo para cambiar las cosas, pero si todos los que están en poder no sirven, ¿qué hacemos?
Nuestra cultura, nuestra nación, nuestro mundo está sumido en esta indefensión aprendida. Cada vez que en una celebración de año cobra una vida por la anormalidad de disparar al aire, ¿quién tiene suficiente valentía para decir quien fue? Cuando estamos arrastrados por una tiranía, ¿quién tiene el valor de derrocarla? Nos hemos acostumbrado demasiado a este estado menos que ideal, derrotándonos a nosotros mismos antes de siquiera tratar.
Nuestro pueblo clama a grito cambio, un fin a esta corrupción que nos goberna. ¿Pero qué hace? Nada. Hace peor que nada, denigra a cualquiera que trata. Esta infectando con esta indefensión a todo aquel que lucha por la esperanza, a los estudiantes, a los rebeldes, a cualquiera inconforme. “Las cosas son como son, no van a cambiar.” ¡Claro que no van a cambiar, con esas actitudes! ¡Mi gente, acaben y muévanse! ¿Y que si las cosas no podemos cambiarlas? Uno no sabe hasta que se digna a intentar. ¡Hagan un grupo, júntense! Díganle adiós a esa letanía y apatia, a la inacción, cambien las reglas y ayuden a que futuras generaciones no aprendan esta indefensión.